Esta web utiliza cookies de terceros con el fin de mejorar el servicio web. Podrá obtener más información consultando nuestra Aviso sobre cookies.
ACEPTAR

El Ayuntamiento de O Grove garantiza la conciliación de 219 familias a través de la Escuela de Verano

Fecha: 2011-06-29

La Escuela de Verano del Ayuntamiento de O Grove se pone en marcha el viernes, 1 de julio, y garantizará la conciliación de los horarios de 219 familias del municipio. Los concejales Alfredo Bea y Laura Besada, junto con los responsables y monitores del programa, se reunieron con las madres y padres para explicar su funcionamiento. Este año se desarrollará en el instituto Monte de la Villa y contará con la atención de un grupo de profesionales con experiencia en diferentes ámbitos formativos, de animación y de divulgación, que se encargarán de convertir la Escuela de Verano del Ayuntamiento de O Grove en un espacio de diversión y de formación para las y los participantes. La chiquillería será dividida en grupos de entre 20 y 25 personas, en función de la edad. La ratio monitor-alumno es de 1-15 en chicos de 6 a 12 años y de 1-10 en niños de 3 a 5 años, lo que garantiza una mayor calidad en la atención. Este programa, que se organiza en julio y agosto, está destinado a niñas y niños nacidos entre 1997 y 2007, ambos incluidos. Hay dos tandas de horarios, entre las 8.00 y las 14.30 y desde las 9.45 a las 13.45 horas. La estructura del programa se divide en módulos de distinta duración, en los que el alumnado desarrollará actividades relacionadas con los campos de la familia, los abuelos, de película, sensibilización con las discapacidades, teatro, inglés ... Dentro del programa diario, estarán intercaladas las salidas a sitios de interés, así como todo tipo de juegos en la playa con varias visitas semanales cuando la climatología lo permita. La Escuela de Verano cuenta con una importante subvención del Ayuntamiento de O Grove, que acerca una ayuda de 35 euros por cada niño y mes inscrito. Entre los objetivos que se pretenden conseguir en la escuela se incluye ofrecer un espacio para la conciliación de la vida laboral familiar con el proceso continuo de formación de los chicos; potenciar valores como el respeto, el compañerismo, la creatividad o la cooperación; incrementar el conocimiento del entorno; estimular las capacidades psicomotrices, sociomotrices, expresivas y comunicativas; repasar y profundar en conceptos educativos vistos durante el curso formativo y despertar inquietudes y vocaciones poniendo en contacto la chiquillería con actividades creativas y artísticas.