El Concello do Grove le solicita Educación que amplíe las paradas escolares del Instituto As Bizocas
Fecha: 2013-10-22
El objetivo es evitar a distancia excesiva y peligrosa que los alumnos recorren en invierno y en los días de mal tiempo
El Concello do Grove, dando respuesta a las solicitudes hechas por madres y padres del alumnado del instituto de secundaria As Bizocas y con el apoyo del Consello Escolar de este centro, solicitó ante la Xefatura Territorial de Educación que se recuperen dos paradas de transporte escolar en las rutas que hacen los autobuses de este instituto, y que mejorarían de manera significativa la seguridad del alumnado. La recuperación de estas paradas, además, no supone ningún desvío en el transporte, ya que están dentro de las rutas que diariamente realizan los autobuses para acercar a los alumnos al centro.
La primera de las paradas es en la avenida Tenente Domínguez y se trata de una parada escolar que fue eliminado cuando los chicos y chicas de esta zona no precisaban de transporte para desplazarse hasta el colegio de primario ni el instituto de secundaria. Años más tarde, y con el traslado del alumnado del CEIP Valle-Inclán al centro de secundaria de As Bizocas, se restablecieron varias paradas escolares en el entorno, pero no la que estaba en esta calle. Para el alumnado que reside en este lugar, las paradas más próximas son Ardia y Beiramar, que entre ellas tienen una distancia de 1,3 kilómetros. La parada propuesta estaría en la mitad del trayecto, evitando así una distancia excesiva y peligrosa para caminar en invierno y los días de mal tiempo.
En lo que respecta a la segunda de las propuestas, en el lugar de O Outeiro, en la parroquia de San Vicente, se trata de recuperar una parada que está incluida en las rutas de primaria y que, como en el caso anterior, mejoraría de manera significativa la seguridad del alumnado. Es el punto más alejado de la ruta escolar y, por lo tanto, los chicos y las chicas de este lugar son quienes más necesidad tienen de autobús. Además, la ausencia de aceras supone un peligro para que el alumnado camine a diario y con climatología adversa hasta la parada más próxima.